Impuesto hipotético (impuesto hipotético)
Es el impuesto teórico del país de origen retenido de la remuneración de un empleado en comisión de servicio con compensación fiscal: la cantidad que habría pagado de haber permanecido en su país de origen. Sustituye a la retención real en el cálculo de la remuneración del empleado en comisión de servicio, mientras que la empresa se encarga de liquidar los impuestos reales en ambos países.
Configuración y ejecución de la hipo-tax
El cálculo se basa en la nómina en el país de origen en lo que respecta a la remuneración por permanencia en el país de origen: salario base y bonificaciones según las tarifas del país de origen, deducciones del país de origen y situación familiar, actualizados en función de los cambios en las tarifas y los acontecimientos vitales. Se excluyen las partidas derivadas del destino (subsidios, primas del país de acogida) que cubre la póliza.
Dado que la hipofiscalidad es una política y no una ley, la documentación debe ser explícita: la modificación laboral establece la deducción, el método, la conciliación anual y el tratamiento de salida; los tribunales interpretan cualquier ambigüedad a favor del empleado. Véase «igualación fiscal».
Preguntas frecuentes
¿El «hypo tax» es un pago de impuestos real?
No, se trata de una retención interna que el empleador retiene como contribución a los impuestos que paga en nombre del trabajador destinado en el extranjero. Las autoridades recaudan los impuestos reales a través de los procesos de nómina del país de origen y del país de acogida; la cifra hipotética nunca llega a una oficina tributaria como tal.
¿En qué consiste la conciliación de fin de año?
Se elaboran las devoluciones efectivas y las diferencias se liquidan según lo establecido en la política: las devoluciones por retenciones excesivas se devuelven al empleado, mientras que las retenciones insuficientes se recaudan dentro de los límites acordados. La conciliación también ajusta las bonificaciones, las operaciones sobre acciones y los cambios de tipo a mitad de año; omitirla sin más supone incumplir la promesa de equidad de la política.