EPF (Fondo de Previsión de los Trabajadores)
Es el plan obligatorio de ahorro para la jubilación de Malasia: los empresarios aportan entre el 12 % y el 13 % del salario y los trabajadores el 11 % (mínimos legales) a cuentas individuales del EPF. Constituye el pilar fundamental del coste laboral en Malasia y, desde finales de 2025, los trabajadores extranjeros se están incorporando progresivamente a la cobertura obligatoria con una tasa inicial del 2 % + 2 %.
El EPF en la práctica empresarial
Las cotizaciones se calculan sobre el salario mensual según las tablas legales y se abonan antes del día 15 del mes siguiente; las tasas a cargo del empleador son más elevadas para los trabajadores con salarios más bajos (13 %). Las cuentas pertenecen a los empleados y tienen plazos de retirada definidos (vivienda, salud, jubilación a los 55 o 60 años).
Para las empresas internacionales, el cambio previsto para 2025-26 es importante: los empleados extranjeros, que hasta ahora tenían la opción de acogerse al sistema, pasarán a estar sujetos de forma obligatoria al Fondo de Previsión de Empleados (EPF), con unas tasas iniciales del 2 % a cargo de la empresa y del 2 % a cargo del empleado; hay que presupuestarlo y estar atentos al calendario. Fuente oficial: kwsp.gov.my.
Preguntas frecuentes
¿Los expatriados en Malasia cotizan al EPF?
Aunque históricamente era opcional, la cobertura obligatoria para los empleados no malayos comenzará a aplicarse progresivamente a partir de finales de 2025, con unas tasas del 2 % a cargo del empresario y del 2 % a cargo del empleado —inferiores a las de los ciudadanos—, cuyos detalles se establecerán en las normas de aplicación. Los empresarios que cuenten con personal extranjero en Malasia deben confirmar cuáles son sus obligaciones actuales, en lugar de basarse en la antigua exención.
¿Qué ocurre con el EPF cuando un trabajador extranjero abandona Malasia?
Los saldos se pueden retirar en caso de salida definitiva, mediante un proceso documentado a través del EPF. La cuenta genera dividendos hasta su cierre, por lo que, en ocasiones, las personas que abandonan la empresa aplazan la retirada; se trata de una decisión personal que conviene señalar durante el proceso de baja.