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Caso práctico de la agencia: contratistas en Terranova y Labrador

Una agencia se puso en contacto con nosotros para preguntarnos cómo podíamos ayudarles a mitigar los riesgos de sus clientes que contrataban a trabajadores autónomos en los Países Bajos. Los riesgos, derivados de la «ley de la cadena», implicaban que los trabajadores autónomos que operaban por cuenta propia o a través de sus sociedades (BV) no fueran reclasificados como empleados de los clientes finales, una situación que se produce desde la entrada en vigor de la ley WAB, cuando el Gobierno retiró la categoría VAR.

Propusimos y acordamos que se firmaran «acuerdos tipo» entre el contratista y el cliente final en los que se estableciera, entre otras cosas, que ninguna de las partes tenía la intención de que existiera una relación laboral entre ellas. Esta técnica garantizaba la protección del riesgo financiero y la reputación del cliente, y reducía al mínimo absoluto la probabilidad de que se considerara que existía una relación laboral.